Testimonios

Las experiencias de varios jóvenes en +Colombia
Llevando sonrisas y amor a los hogares

Nicolás Jaramillo

¡No toda muerte es heroica, pero todo héroe da la vida! Fue de esta manera como 40 jóvenes de distintas universidades y colegios de Bogotá, nos convertimos en héroes durante 7 días.

Pradilla es una pequeña inspección de policía, ubicada en el suroeste de Cundinamarca; además de ser un lugar con una calidad humana sin precedentes, fue el lugar predilecto para que fuéramos como misioneros, a demostrar que, como dijo Einstein, la fuerza motriz más poderosa es la fuerza de voluntad.

Llevamos sonrisas y amor a los hogares de más de 100 familias, que sin titubear nos recibieron con los brazos abiertos. Recuperamos tradiciones de la Semana Santa en las veredas, tales como el viacrucis e hicimos un primer reconocimiento de los problemas que se tienen tanto Pradilla como sus alrededores. Nos empoderamos para aplicar nuestros conocimientos y ganas en cambiar la realidad de un puñado de colombianos; encontramos una nueva forma de ver nuestra patria, no con ojos de tristeza o lastima, sino con fuego y pasión de redescubrir a Colombia como la tierra con la calidad humana más grande, con un capital cultural inmenso y como una potencia mundial, no en términos económicos, sino en algo mucho más valioso que números y ecuaciones. En el tamaño de los corazones de las personas que nos recibieron y nos enseñaron quienes realmente son la sangre y el corazón que mueve la nación.

Progreso no es algo que necesite años de estudio o musculo financiero, es algo que requiere voluntad. Colombia necesita gente que dé un paso atrás y vea todo el panorama, que entienda que el dinero no es la única forma de generar el cambio; gente como tú, que se toma un momento de su día para leer sobre unos jóvenes locos que dejaron todo por un sueño. El momento es ahora y el lugar es Colombia, anímate a creer en ti y en la gente que te rodea, a soñar en grande y no tener miedo de tomar las riendas y transformar la patria.

¡Si ustedes los jóvenes no asumen la dirección de su propio país, nadie va a venir a salvárselos! Nadie -Jaime Garzón

Enloquecida & enamorada de Colombia

Alejandra Robledo

Me llamo Alejandra Robledo, tengo 19 años y estoy absolutamente enloquecida y enamorada de Colombia, y por esa pasión que le tengo, lo bueno que le pasa me llena completamente y lo malo me destruye. Este amor por mi país me hace pensar que quiero dirigir mi vida hacia el servicio por y para Colombia y sus habitantes.

En la Semana Santa del 2016 tuve la oportunidad de vivir una experiencia que cambió mi vida; claro que en ese momento yo no lo sabía. Una persona muy especial para mí me invito a vivir las misiones de +Colombia que se realizaron en Fómeque. En esas misiones solo pude vivir los últimos días, donde fuimos a dormir a una vereda y a misionar allá, pero no pude compartir con el resto de misioneros y no viví la semana de manera completa. Sin embargo, esos días me bastaron para enamorarme de las misiones, del servicio, y de la asociación en sí. Lo que viví esos días es algo inexplicable, porque puedo decir que visitamos casas, conocimos personas increíbles y ayudamos y compartimos con la comunidad, pero esas palabras escritas no son suficientes para expresar lo que esas casas, personas y experiencias generaron en mí.

En la Semana Santa del 2017 yo tenía planeado hacer otro viaje, pero por cosas del destino terminé yendo a las misiones de +Colombia que se realizaron en el municipio de Tena. Estas misiones eran extrañas para mí porque yo no conocía muy bien a los misioneros, la persona que me mostró +Colombia no iba y yo iba a ir toda la semana, no solo los últimos días. En realidad, estaba un poco nerviosa porque, de primerazo, no era la persona más abierta del mundo y me daba un poco de miedo compartir una semana con gente que no conocía. Ahora miro hacia atrás y creo que esa semana es de las mejores semanas de mi vida porque, además de servir, de hacer eso que me apasiona, de poder conocer mejor la realidad de mi país, conocí a esas personas que comparten mi sueño de servirle a un país que nos necesita. La semana realmente me sorprendió, ya que aparte del servicio y de compartir con la comunidad, escuché a esos jóvenes que van a servir, hablar, dar charlas, y generar un impacto, no sólo en el municipio sino también en nosotros mismos. Si quedé enamorada de las misiones en el 2016, la Semana Santa del 2017 volvió el servicio una de mis más grandes pasiones.

Como quedé tan encantada con esas misiones y con la asociación en sí, no quise esperar un año para misionar, como lo hice en el 2016. Esperaba con ansias las misiones navideñas del 2017, que también eran en Tena. En esas misiones me di cuenta del alcance que tenemos los jóvenes, que nada nos queda grande, y que realmente estamos hechos para un cambio. Esas misiones me dieron demasiada esperanza de que nuestra generación va a trabajar por un mejor país, porque desde ya lo está haciendo, porque desde ya estamos dispuestos a sacrificar el descanso y las comodidades para poder hacer el bien a los demás colombianos. Además, me di cuenta de la familia tan grande a la que pertenezco, y que con mucho orgullo puedo decir que tengo hermanos en el servicio, hermanos con un corazón tan puro y tan dispuesto a dar, que me da la plena confianza de que llegarán hasta las personas que quieran y más.

Cuando se acabaron estas misiones me di cuenta de varias cosas, sobretodo de cómo me han impactado esas pocas semanas a las que me he dedicado por completo al servicio. Empecé esta aventura de entregarme a los demás, aunque siempre me haya gustado, a mis 17 años, acabando el colegio, cuando era una niña muy tímida, un poco cerrada si no me conocían y un poco individualista; en el sentido que mi vida era mi vida y no había por que relacionarse mucho más de lo necesario con las otras personas. Hoy me veo y doy gracias a +Colombia porque, por sus misiones y otras actividades descubrí mi vocación y pasión hacia el servicio. He perdido mucho mi timidez, por fin puedo hablar en público, amo compartir con la gente, amo relacionarme y conocer a las personas para ver cómo ayudarlas o cómo, en conjunto, podemos ayudar a otros. +Colombia ha sido ese medio en el que me he dado cuenta de mi alcance, pero también de las cosas con las que quiero soñar, me ha mostrado esas herramientas para poder ayudar a este país que tanto amo y me ha presentado a esas personas con las que sé que puedo contar para ese cambio.

En este punto yo ya estaba muy agradecida con la asociación y con todo lo que me ha permitido vivir, y como si fuera poco, me da la oportunidad de vivir algo que me ha construido demasiado y que no me esperaba después de dos años de hacer parte de esto. Junto con cuatro personas maravillosas que me enseñaron grandes cosas, tuve el honor de ser parte de la jefatura de las misiones de Semana Santa del 2018 en Pradilla. Esta experiencia fue muy distinta a lo que ya había vivido, porque esta vez me sentí en misiones por estar a disposición, no solo del pueblo, sino del resto de los misioneros que fueron y a quienes admiro tanto. Me llenaba de alegría poder estar ahí para tanta gente que me ha ayudado tanto y ha hecho parte de esa transformación que he tenido. Organizar unas misiones me pareció una experiencia tan enriquecedora porque además de convivir con el pueblo y con la comunidad, me empecé a entrenar como esa líder que quiero ser para poder generar un cambio. Debo confesar que esta vez es la que menos me ha gustado que se acaben las misiones, aunque nunca me ha gustado, porque no sólo dejé de servirle al pueblo, sino que también dejé de servirles a los mismos misioneros, a quienes les he cogido tanto cariño que de verdad los extraño.

En fin, soy una persona a quien le gusta escribir, y suelo extenderme mucho cuando hablo de algo que me gusta, así que, si esto es muy largo, lo siento; intenté resumirlo muchísimo, pero es que es imposible. Soy muy afortunada de vivir lo que he vivido en dos años, pero sobretodo de que sean cosas tan relevantes que siguen en mi corazón y en mi memoria, como tomar tinto con las señoras de las casas, pelar maíz, hacer mechas de tejo, lavar el carro de don Víctor y Bety, ayudar a Virgilio a poner un ladrillo, tener una muy buena amiga de nueve años llamada Paula, aprender de y reírme con personas maravillosas como Doña Jacinta, Rosa, Flor, Johana, Stella, Amelia, Candelaria, Lila, Custodia, Adelmo, Fernando, Natividad, Carmen, Luis, Alfonso, entre muchos, ayudar a hacer una tarabita, jugar con niños como Paula, Eider, Sharon, Santiago, Johan, Valentina, Sofía, Angie, Tatiana, Daniel, Sebastián, Alejo, Christian, entre otros, y bueno, muchísimas cosas más que me queda imposible escribir porque no acabo.

Para terminar, quiero decir que siento que todas las cosas pasan por algo, y si llegué a +Colombia y a sus misiones, es porque realmente ha sido esa plataforma para crecer, esa base para encontrar lo que me gusta y para encontrarme, ese espacio para conocer a las personas que me llenan de esperanza y esa oportunidad de darme cuenta que el cambio sí se puede, que no estoy sola en mi sueño y que hay miles de formas y sueños para ayudar a Colombia. Alguna vez expresé que las misiones me llenaban el alma y me preguntaron qué era tener el alma llena, y es un sentimiento tan espectacular que es imposible de explicar. Hay dos frases que utilizo en mi vida, pero creo que +Colombia es donde mejor aplican, la primera: “no creo en las casualidades, pero si existen, ustedes son mi mejor casualidad”, y la segunda es que creo que podría escribir mil páginas más de mis experiencias, de las personas, de lo que he amado y lo que he aprendido, pero nunca lograré plasmar lo que me hace sentir porque, como dice Cortázar: “las palabras no alcanzan cuando lo que hay que decir, desborda del alma”.

Una aventura inesperada

Andrés Felipe Monsalve

"No todo oro reluce, ni toda la gente errante anda perdida" -J.R.R.Tolkien

¿Alguna vez consideraste tener la posibilidad de ser el héroe de una vieja historia que sería trasmitida por generaciones? ¿Alguna vez pensaste ser ese guerrero de antaño que luchaba contra gigantes y dragones? ¿Alguna vez te viste como explorador de una tierra fantástica, llena de criaturas fabulosas y de seres mágicos? ¿Alguna vez te retrataste como un rey del antiguo mundo reconocido por su gran valor, servicio y amor a la patria?

Son preguntas muy peculiares que tal vez te hayas hecho en el pasado y que te estás preguntando esta semana o en este preciso momento.

Pero ¿qué relación tienen estas preguntas con este grupo de jóvenes? Antes que nada, me presento, soy Andrés Felipe Monsalve Sánchez y he tenido la bendición de participar en las misiones organizadas por la Asociación Más Colombia y sin más te quiero invitar a vivir de esta aventura.

¿Aventura? ¿Dónde? ¿Para qué? y ¿Por qué yo? te preguntarás.

Con una sonrisa te respondo: una aventura a lo desconocido, a caminar por lugares inexplorados, a conocer hombres y mujeres de tierras lejanas con hazañas e historias que contar, a derrotar dragones y recobrar reinos llenos de riquezas.

Aquí es donde tú pensarás: - a este ya se le aflojó el tornillo y ya la locura lo alcanzó-

Pero más bien ¿por qué te menciono esto con relación a mi experiencia con misiones?

Porque literalmente es eso… Es ir a veredas que muy pocos conocen o visitan, es andar por caminos que están hechos para sorprenderte y que tal vez nunca habrías imaginado, es conocer y compartir con personas de distintas realidades que lo que logran es mover los corazones ante un amor inexplicable, es derrotar grandes dragones que se presentan: como el temor a ser valiente, la desesperanza ante nuestras vidas y la sociedad, la desesperación de no cumplir nuestras metas y la indiferencia. Además de esto, también logras llegar a reinos como la hermandad, el servicio, la valentía, el respeto y el amor, pero lo más bello, es querer invitar a más gente a vivir de esta experiencia. Es más, te cuento algo personal, nunca me había sentido más invitado a defender algo como esto, no lo que es Más Colombia, sino los bellos tesoros que puedes encontrar en una misión como esta.

Vivimos en una era en la cual el hombre se ha olvidado de esas historias que le permitían enamorse de la realidad, de la vida y del mundo que lo rodea. Ahora, se ha enfatizado en pensar solo en sus errores, incapacidades y debilidades, olvidando sus logros y fortalezas, lo que ha resultado en una niebla de vapores gélidos que matan poco a poco lo que mantiene en pie al hombre.

Ahora, me falto responder a una pregunta… ¿por qué tú? Porque necesitamos de un héroe como tú, el mundo necesita de ti, pues aunque no lo creas portas con armas que son capaces de tumbar al más peligroso de los dragones pero tal vez, aún no lo has descubierto. No te has dado cuenta de las capacidades que tienes ni hasta donde eres capaz de servir y amar, tal vez no te has creído que tienes el poder de llevar el bien, la alegría y el amor por donde camines y la clave para procurar un reino de belleza incomparable en nuestra sociedad.

Así que nuevamente te pregunto errante caminante: ¿Me acompañaras en esta aventura?

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